jueves, 5 de marzo de 2015

Cuando seas padre comerás huevos

Sí, ha llegado el momento de hablar de esas cosas que crees de pequeño, pero que cuando llegas a la edad adulta, descubres que no son exactamente así.


Empecemos por una cosa tan simple como los sabores, cuando eres pequeño crees que el tabaco tiene buen sabor, sino por qué fumar, y la cerveza y el café, que si te han dejado probar, está muy malo. Luego descubres que el tabaco no tiene buen sabor pero te acostumbras, el café te hace arrancar y lo mejor de la cerveza es la compañía, y no me refiero a la tapa. Y te preguntas a quién le gustará La Casera y el 7 Up solo, estando la Coca- Cola mucho más buena. Más tarde descubres que el tinto peleón está muy malo sin Casera y el 7 Up mezcla muy bien con otras bebidas que seguramente solas no serías capaz de beber.


El café te ayuda a superar esa otra verdad, que descubres ya de adulto. Te ayuda a arrancar cada mañana cuando ya sabes que ir al colegio no es mucho más aburrido que ir a trabajar y también has dejado de creer que querrás a tu jefe como quieres a tu profe o a tu seño. ¿Os acordáis el poder de convicción que tenía esta frase que nos decía la seño "si no te portas bien ya no seré tu amiga"? Sí, es que yo soy de la generación en la que se les daba a los profes el respeto que merecen.


Hablando de amigos, cuando eres pequeño crees que tus amigos del cole lo serán para toda la vida y que ni un trozo de plastilina podrá separarnos. Más tarde descubres que puedes considerarte afortunado si a los 30 tienes su número de teléfono en tu agenda, más aún si eres de las primeras personas en comprarle plastilina a sus hijos. Aunque solo sea a uno de ellos.


Cuando eres pequeño crees que cuando tus padres te mandan a la cama y continúan viendo la tele, ellos se quedan viendo una cosa muy divertida que tú quieres ver, cuando lo que ocurre de verdad es que ellos tampoco lo ven porque se quedan dormidos delante de la tele nada más te machas a dormir.


Pero hablemos de la frase estrella, seguro que la recordáis, "cuando seas padre comerás huevos" esa frase que te hacía creer que cuando fueras mayor harías lo que te diera la gana. Cuando en realidad lo que esconden son aquellas cosas que son como son, aunque a un adulto la mayoría de las veces también le cueste explicarse el porqué. Y que lo que tienen es un papelón por delante si se para a explicar.




Y es que cuando eres un niño, crees que con 25 serás muy mayor y te comerás el mundo, creías que siempre te pelearías con tus hermanos. Y que cuando ganases tanto dinero como tu padre te lo gastarías todo en chuches. Y lo que ocurre es que dejas de comprar chuches para comprar plastilina para que jueguen otros y dices que comes huevos cuando comes una confusa tortilla.

Créditos de la foto: Gillermo Darío Roca


miércoles, 24 de diciembre de 2014

Los Adultos en Navidad

Llegó el mes de diciembre y no se me ocurre mejor mes para hablaros de la  época del año que transforma a los adultos y que solemos llamar fiestas navideñas.




Y es que llevo tiempo analizando este periodo del año, pues mi hermana me pidió que escribiera sobre ello, hace ya bastante, así que después de haber estudiado bien el tema, he llegado a la conclusión de que los adultos se transforman en navidad.


Veréis os pongo en situación: Cuando éramos pequeños nuestra madre no paraba de repetirnos eso de “si algún día un extraño en la calle te ofrece un caramelo o cualquier otra cosa tú no lo cojas, por mucho que éste diga que es amigo de tus padres” pero sin embargo pretende que en estas fechas cojas los regalos de unos hombres que dicen ser reyes magos y un señor muy gordo con barba que quiere que te sientes en su rodillas. ¿Soy yo lo la única que no le ve mucho sentido?


Para colmo dicen que los reyes magos es algo típico de España ¿Existe ahora mismo un lugar menos apropiado para fiarse de los reyes? y seamos sinceros, aunque vuelva sobre lo mismo, si en otra época del año te presentas en casa con regalos de unos señores que te habían dicho ser magos, tu madre hubiera puesto el grito en el cielo.


Tus padres se pasan la vida diciendo que no abuses pidiendo comida que no te vas a comer, sobre todo si compartimos la mesa con los demás miembros de la familia, y que con la comida no se juega, pero después de una cena descomunal  se comen 12 uvas en un minuto y lo que es aún peor, seguidamente después, se besan todos con la boca llena y pringada. Haz tú eso si eres capaz en cualquier otro momento del año. ¡La que te cae es chica!


Pero es que ahí no termina todo, hay dos noches en el año en que tus padres te dicen que hay que acostarse temprano porque o bien el señor gordo o los reyes magos van a entrar en casa, sin que nosotros le abramos la puerta, y tu padre en vez de esperarlo despierto con cara de pocos amigos se quiere acostar temprano. Pero es que además también se pasará por casa de la abuela. Y encima al día siguiente le oyes decir entre ellos -Mi hija ha estado nerviosita toda la noche esperando a los reyes- no ha pegado ojo. ¿Perdona?¿Qué fue de no le abras la puerta a nadie? Volverá después de la noche de reyes.


Todos sabemos que una noche normal tu padre se hubiera levantado sobresaltado para ver quién ha entrado en casa, y tú, presa del pánico, te hubieras escondido debajo de las sábanas.


Total que te levantas super temprano, ha sido una noche muy larga…. y te encuentras unos regalos debajo de un árbol con luces. Sí, has oído bien, un árbol dentro de casa; si es raro imagínatelo con luces... Así que después de la entrega de regalos tu padre te dice -Corre vamos a casa de la abuela, a ver si allí también han llegado los reyes- Tú le dices que sí, él cree que vas por los regalos, cuando lo que te ocurre es que temes que la abuela haya pasado parte de la noche amordazada por culpa de esos que dicen ser magos, que ella se fía de cualquiera.




Pero lo peor de todo es que se pasan todo el año diciendo que las cosas no se piden y que está muy feo ser tan materialista, que hay niños que no tienen nada. Y también te lo dicen en estas fechas pero sin embargo ellos se vuelven extremadamente consumistas.

Pero niños no os preocupéis, que este periodo acaba y todo volverá a la normalidad, volverá el “no juegues con la comida”, el “no le abras la puerta a nadie”, etc.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Mamá, de mayor quiero ser condenado



Sí, porque los niños de hoy, en el futuro no querrán ser médicos, abogados o maestros. Y es que con tanto corrupto, colaboradores de Sálvame o concursantes de GH, que no sé por qué edición va ya . Los deseos de nuestros niños han cambiado mucho. Menos mal que algún miembro de la casa Real se encarga de que sigan soñando con la llegada de su príncipe.

He oído que van a abrir una sucursal del Bulli en las prisiones de postín y van a organizar excursiones del inserso para ir a ver cantar a la Pantoja. Mientras ella creará una nueva forma de hacer una gira, mucho más barata, será una fusión entre la gira y las salidas que hacen los aficionados de los equipos de fútbol para ver jugar a su equipo. Con la entrada se incluye el transporte hasta la prisión, porque ella siempre juega en casa... No se preocupen que cuando llegue el tercer grado, las entradas bajarán, pero cambiará de horario, nada de  terminar los conciertos a las tantas que a las 21:00 hay que estar en prisión.

Antes quienes tenían problemas con los agentes de movilidad eran los chavales que no se ponían el caso, ahora es una sexagenaria ex presidenta de la comunidad de Madrid.

Ya puedo imaginarme la conversación nocturna de cualquier par de padres:

Mamá: - Estoy preocupada por el pequeño, dice que quiere ser médico, para ayudar a la gente o inspector de hacienda, para pillar a tanto ladrón.
Papá: - Tranquila mujer, eso son cosas de críos.
Mamá: - Seguro que es cosa del niño de la del segundo, me han dicho que su padre es autónomo y emite siempre factura.
Papá: - Bueno, bueno... No exageres que las vecinas inventan mucho.
Mamá: - Los profesores me han advertido de que les habla de usted y que parece ir en serio.
Papá: - Bueno tú no le des mucha importancia, ¿no ves que si no es peor? Mira el mayor, empezó así y míralo ahora.
Mamá: - Es verdad, ¿sabes lo que me ha dicho hoy? «Mamá si consigo ser el corrupto que me gustaría os regalaré un aeropuerto» y que no me sorprenda si aparece un jaguar en el garaje. Yo le dicho que no todo el mundo tiene que dedicarse a lo mismo y que tiene que haber de todo -por aquello de quitarle presión-. Y me ha dicho que de aquí a un par de años si no lo ha conseguido se mete en Gran Hermano. Luego me ha pedido dinero para comprar el libro de Belén Esteban y no he podido negarme.
Papá: - Cariño yo no puedo imaginarme a nuestro pequeño Nicolás en el Gran Hermano. Por cierto ahora que lo recuerdo a mi me ha dicho que ha puesto unas tarjetas sin comisiones a nuestro nombre, pero que dicen que no son naranjas sino black, pero no lo he entendido muy bien.
Mamá - De verdad que estoy muy preocupada, porque con lo que cuesta criarlos e incluso pagar unos estudios... para que te salga honrado...

Esta entrada no puedo dedicarla a nadie en concreto sino a todos para pediros perdón por tratar con humor algo que no tiene nada de gracia.



sábado, 25 de octubre de 2014

Doble alegría y doble gasto

Es la segunda vez que abordo este tema. pero lo cierto es que da para mucho, Además en mi defensa tengo que decir que si un tema tiene que ser doble, por definición debería ser este, y casi nadie pone de su parte para que escriba, dándome ideas sobre temas nuevos. Estoy empezando a pensar que no quereis que lo haga...


Si no sabéis de lo que hablo leed “Cosas que le pasan a los hermanos gemelos”. Viendo que mi hermana no se anima a escribir su contrapartida con sus aventuritas de gemelas lo hago yo, pues hay historias para aburrir.


Una cosas tan simple como ir a la pelu puede cambiar mucho si tienes una hermana gemela. LLamas para pedir una cita con el peluquero:
-Peluquería José, ¿dígame?
-Hola, era para pedirte cita para que me pelaras.
-Pero si tú acabas de llamarme y te he dado cita.
-¿Seguro?¿Tú sabes con cuál de las 2 estás hablando?


A vosotros esto os parecerá que no tiene importancia pero antes de decirle a tu peluquero “ponme el flequillo como la última vez”, tienes que asegurarte que sabe con quien habla porque una vez que meta la tijera o eche el tinte, ya no tiene marcha atrás... Y cuando llegues a casa con el peinado de tu hermana, ella querrá matarte.


Así que el día y hora fijados vas a la peluquería y al entrar escuchas la siguiente conversación entre el peluquero y su ayudante:
-Que la que viene es Amanda.
- Que no, que es Cecilia, si lo tengo apuntado en la agenda.
Así que tú los interrumpes y dices:
- Hola.
Ellos se vuelven y sin decirte ni hola te preguntan al unísono:
-¿Tú quién eres?
Puede ocurrir un episodio parecido con la ropa. Os pongo en situación, recuerdas toda tu infancia con la misma ropa que tu hermana, a lo más que aspirabas en aquel entonces era que mamá comprará la prenda que fuese en dos colores, lo que la mayoría de los casos, supone una bronca para quién se pone el verde  y quién el azul.... Aunque esto puede ocurrir con muchos otros objetos. Recuerdo un día que mi madre nos compró un maletín que venía con un termo y una tacita,  uno era verde y otro azul así que tuvimos un “debate” sublime sobre quién se quedaba con cual… Hasta que mi madre me vio flaquear, y vio que yo empezaba a cansarme -mi hermana para esto era mucho más persistente- y me convenció para que la dejará elegir a ella, y así lo hicimos. Nos ponemos a jugar las 2 con los 2 termos, no sé para qué tanta elección. De pronto mi hermana interrumpe el juego y arranca a llorar. Todo el mundo se preocupa y le preguntan qué le pasa, a lo que ella responde:
-El de ella es más bonito.
Mi madre evitó que yo la matara a termazos...


Pero volvamos a la ropa. Los hermanos gemelos estamos condenados a compartir y a llevar la misma ropa gran parte de nuestra infancia, hasta que crees haber encontrado la solución. Que es la siguiente fase, en la que la ropa la compra mamá, pero en vez de comprar 2 camisetas iguales, compras 2 distintas. Tú piensas que tienes el doble de ropa, pero no es completamente como habías imaginado, porque hay peleas sobre qué te pones tú y qué se pone ella o ibas a ponerte algo pero no está limpio porque se lo ha puesto tu hermana.


Entonces pasamos a la siguiente fase, en la que mamá nos adjudica un presupuesto negociable a cada una antes de salir de compras. Así que conforme el presupuesto se va recortando nos vamos aliando de nuevo  para no tener que decidir entre una prenda y otra cuando podemos llevarnos las 2. Esta técnica la usábamos también con los catálogos de juguetes para los reyes. Sí teníamos que escoger uno por qué decidir entre 2 que nos gustaban mucho, pedimos uno cada una y listo, íbamos a jugar juntas….


Hasta que al fin llegamos a la última fase a la espera de que puedan conocerse otras...que consiste en que cada una se costea sus prendas pero se prestan siempre y cuando su propietaria no se la vaya a poner ese día. Esta es mi favorita, quizás sea porque yo uso mucho su ropa y ella la mía, solo a veces. Pero hay que tener cuidado igual que en la pelu, porque si vais por separado a las rebajas y vuelves a casa con una prenda idéntica a la que compró tu hermana el día antes, es una tragedia ya que llevas toda la vida quejándote de ir igual que tu hermana.



Pero qué pasa con los padres de los gemelos, alguien tiene que mencionarlos, porque no solo es “doble alegría y doble gasto” porque mi padre siempre tenía que trabajar el doble para sacar la misma nota. Seamos sinceros, ya somos mayorcitos, hay ciertos trabajos de clase en los que nuestros padres nos “ayudaban”. Eran esos tipos de trabajos en los que tú te pasabas todo el trimestre en clase recortando con la segueta un chapón para construir un molino de madera que fuera capaz de moverse, o las bombillas que se encienden y que tu padre hacía la noche antes de entregarlo -porque eso no es para niños-. Así que a papá y a mamá no lo les quedaba más remedio que trabajar en equipo. Cuando mi hermano se hizo un poco más mayor solía ayudar a mi padre con los trabajos manuales para que él le ayudará con declinaciones de latín. Lo que provocaba que mi hermana y yo nos ”picáramos” para que nos ayudara papá a no ser que se tratase de acabar el libro de dibujo o de plásticas como la llamábamos entonces, que preferíamos que nos ayudara nuestro hermano y no papá. Mi madre siempre le decía:
-Niño no lo hagas tan bien que se va a notar que no lo ha hecho la niña.
Lo que frustraba al artista y decía:
-¡Pero si lo estoy haciendo fatal para que no se note!
Mientras yo miro el dibujo y pienso yo no hago eso así ni aunque me tirase todo el curso solo con ese dibujo. Si no me crees en “Que no te cuenten cuentos” podrás comprobarlo.


Recuerdo una vez que tuvimos que construir un instrumento para música -repito, esos trabajos no eran para niños- e hicimos unas (y digo unas porque fueron dos) especies de panderetas y cuando la profe las vio dijo:
-Decidle a vuestro padre que tiene 2 sobresalientes.
Aún las saca por navidad.


Te haces mayor y comprendes que la formación y los idiomas son muy importantes, así que tu hermana y tú os apuntáis a una academia de Inglés con profes nativos. Pero como mi hermana tiene más nivel que yo vamos en grupos y profes distintos. Así que cuando iba a clase temía encontrarme con el profe de mi hermana en el ascensor porque no se enteraba de que éramos 2 y empezaba a hablar y yo no lo entendía, y yo trataba de hablar lo que podía en inglés… sudaba menos subiendo por las escaleras.



Si algo tiene de bueno tener una hermana gemela es que te permite conocer a mucha gente. Cuando somos pequeños tenemos el mismo entorno, la misma clase, los mismos vecinos, pero más adelante cada una estudia, trabaja y se relaciona con gente diferente. Lo que te permite conocer gente nueva después de una criba previa de tu hermana. A mí me encanta adueñarme de los buenos amigos de mi hermana, soy una auténtica experta. Pero para ello tienes que pasar por el momento de las presentaciones. Que irá de la siguiente manera:


Mi hermana ha quedado para salir con unos amigos del trabajo y al llegar hacemos las presentaciones de los que ya están en el sitio de encuentro,  pero aún faltan por llegar, así que nos sentamos a esperar….  La primera que aparece se ríe al acercarse a nosotros y me besa la primera y dice:
-Hola, ¿tú eres Ceci? Yo soy Fulanita. De lejos creí que eras ella y ya cuando os he visto a las 2 .
La siguiente en llegar comienza a besar por una esquina para acabar por la otra y cuando llega mi turno la beso y digo:
-Soy Cecilia.
Lo que hace que la muchacha pegue un saltito de sorpresa y retroceda para ver mi cara.
-Ay que no me había ni fijado y me creí que eras Amanda. Soy Menganita.


Acabadas las presentaciones y pasado un tiempo que no suele ser muy largo porque yo no puedo estar sin hablar mucho tiempo, intervengo por primera vez y da igual que diga la cosa más seria y triste del mundo que provocará la risa de todos y dirán:
-!Hablan igual!
-¡A que sí!, y os movéis igual..jajaja
Recuerdo que un día llevé a unas compis de la universidad a casa para hacer un trabajo y mi hermana no estaba en casa, por lo que no se las presenté y nos pusimos con el trabajo en la mesa del comedor. Al poco rato mi hermana llegó a casa pero se quedó en la cocina hablando con mi madre. Así que estábamos hablando las cuatro sobre el trabajo y una de ellas dijo:
-Callaos un momento.
Todas nos callamos, y pudieron oírse las voces de mi madre y mi hermana, a lo que una  compañera preguntó:
-¿No es como si Ceci estuviese aquí y allí a la vez?
A lo que las demás respondieron a la vez:
-Siií, jajaja


Esta entrada se la dedico a mis padres, porque a mi hermana ya le dediqué la anterior sobre gemelos y además tengo que darle las gracias a mi padre por ser padre doble y no compartido, ya que las hermanas ya compartimos el resto.

Y a mi madre le tengo que decir dos cosas: la primera que gracias por tener esa paciencia infinita y la segunda es que quiero preguntarte: ¿Dónde está ese termo?

miércoles, 17 de septiembre de 2014

ELA....




Esta vez hay que ponerse serios. Me han nominado para el famoso reto del cubo de agua contra la ELA con la idea de que os animará también a hacer vuestra pequeña. Al fin y al cabo, este tipo de cosas no se eligen y nos puede tocar a todos. http://www.fundela.es





martes, 26 de agosto de 2014

Feria de Málaga

Tengo que pediros disculpas porque hace más de un mes que no escribo. Aunque en mi defensa tengo que decir que estamos en agosto y todo el mundo tiene derecho a vacaciones. Así que aunque sea por sólo un mes podríais buscar las risas por vuestra cuenta. Sí, ya lo sé, que a lo mejor por ahí os salen gratis…


Los dos principales motivos por los que me decidido a escribiros finalmente han sido: primero, porque mis amigos y seguidores Dani, Fran y Ani en la última reunión de amigos que tuvimos me preguntaron qué pasaba con mi blog que hacía mucho que no escribía, a lo que yo me pregunté:
-¿pero hay quien se daría cuenta si dejara de escribir? Son el tipo de cosas que animan a seguir; y en segundo lugar, porque como bien he dicho antes estamos en agosto y no se me ocurre mejor momento para hablar de la Feria de Málaga.


Paro hacerlo de forma ordenada empecemos por el principio. La feria de Málaga comienza siempre con el pregón y los fuegos artificiales, por lo que algunos días antes  del comienzo de la feria uno de los temas de conversación entre los grupos de amigos de los malagueños es sobre si el pregonero o el cantante o grupo que cantará en la playa de la Malagueta después de dichos fuegos son de su agrado o no.



Esa noche parece que todos los malagueños tenemos la misma idea y vamos a la playa a ver los fuegos. Así que se hace casi imposible coger un autobús sin ser más espabilado que el resto y subir pronto porque si no el autobús se irá sin ti. Como me gustaría que este blog llegara lo más lejos posible y pudiera ayudar a todo aquel que quiera venir a nuestra feria, voy a daros las indicaciones adecuadas, pero no os preocupéis, no tiene pérdida. Sólo tenéis que coger un autobús que os deje en el parque - No es que sólo haya uno en Málaga, es que se llama así- bajaros y caminar en la misma dirección en la que va todo el mundo.


Si queréis ver a tantos malagueños caminando en la misma dirección sólo podéis hacerlo dos veces al año; una esa, creo que más numerosa; y la otra la promesa del Cautivo en Semana Santa, pero eso lo dejo para otra entrada… Y para volver hacéis lo mismo, esperáis que acabe el concierto y os marcháis siguiendo a la multitud que intenta llegar a casa  antes de que se acaben los autobuses. Sí, mis queridos lectores, hay dos temas que los malagueños debatimos cada año como si la fiesta y el desorden venidero nos impidiera recordar la conclusión a la que llegamos el año anterior. Y son a que hora sale el último autobús y si esa misma noche ya está el recinto ferial -o lo que que se llama el Real de la feria- encendido o hay que esperar al día siguiente.

Como he dicho antes, me gustaría poder ayudaros, pero soy malagueña y llevo muchos años yendo a la playa a ver los fuegos y sin saber a qué hora hay que llegar para coger mesa en los bares que hay junto a la playa en esa noche, porque nunca he visto una mesa vacía. Lo más factible esa noche si queréis cenar por la zona es ir al Burger King que hay junto a la playa y lo cierto es que la cola es tan larga que no sé si podréis comer antes de que empiecen los fuegos artificiales. Así que lo más apropiado es que os llevéis la comida o comer en casa y dejar lo de la bebida a la aventura de pelearte con el resto de los malagueños para comprarla junto al hielo antes de que se acabe. Espero que no estéis estresados porque queda mucha feria por delante y la fiesta no ha hecho nada más que empezar…


Ha comenzado la feria y quedan más de 8 días de fiesta ininterrumpida. Desde siempre la feria se ha dividido claramente en feria de día, celebrada en el centro de la ciudad, y feria de noche, celebrada en el Real de la feria. Pero de unos años a esta parte se ha querido trasladar la feria de día también al Real, cosa que en principio parecía factible y hasta razonable, pero razonar con toda una ciudad deseosa de fiesta es imposible, lo que ha acabado provocando que haya gente en el Real de la feria durante el día pero también en el centro e incluso también en la playa. Lo que deja completamente muertos los barrios de la ciudad, y digo bien muertos, porque si encuentras a alguien será un malagueño durmiendo a horas inapropiadas o tomando café también a horas inapropiadas, pero seguro que más cargado de lo normal, pues si un malagueño es de nube en feria tomará un corto, si es de corto tomará un sombra y si es de sombra tomará mitad, y así sucesivamente. Creo que por eso en Málaga le ponemos nombre al café, pero eso es sólo una teoría.


En el Real de la feria puedes subirte en las atracciones  o lo que lo malagueños llamamos carricoches, a no ser que dicha atracción sea para niños pequeños, en ese caso se llaman cacharritos.

Cuando eres pequeño te pasas la feria alucinando con los carricohes, pero tu padre solo te deja montarte en uno como mucho, cada noche que vas a la feria. Así que tienes que elegirlo bien, pero no te preocupes que al bajarte te das cuenta de que has errado en tu elección. Aún te queda la última noche de feria en la que los carrichoches valen la mitad y tu padre te ha prometido que esa noche te va llevar a la feria, lo que en tu mente se traduce por “Me voy a hartar“, lo que en este caso podría traducirse al castellano por “voy a subirme tantas veces como quiera hasta quedar harto”. Pero si nos paramos a pensar todo eso, se nos pasan de largo la casa del terror, el látigo o el barco vikingo, bueno, quizás ,el barco vikingo no porque es una atracción que cuando eres pequeño te parece enorme.

Entre las cosas típicas de la feria podemos encontrar la noria, el sombrero estilo El Barrio y el del cartojal, los verdiales, y aquella lista de canciones de pachangueo que ponen en la mayoría de los bares del centro, que en contra de lo que podáis pensar todos los que no sois malagueños no son sevillanas, aunque alguna se cuela en la lista, que sería más o menos la siguiente: El Barrio, Sarandonga, alguna de Rosario Flores que normalmente va justo detrás de Sarandonga, la de Bisbal de ese año, la de Shakira de ese año, “Clavado en un bar” de Maná, Los Delinqüentes (yo apostaría por ”La primavera trompetera” y “Cuando huelen los naranjos”) y, por supuesto, “Para hacer bien el amor hay que venir al sur”, pero con esto no quiero decir que sean las únicas canciones que escuchamos en feria o que nos guste esto a todos los malagueños, significa que siempre están como la canción del verano de cada año que todos los malagueños sabemos que lo vamos escuchar muchísimo en la feria nos guste o no. Y sí, también podéis escuchar sevillanas en las casetas del Real donde hacen el agosto, y nunca mejor dicho, las orquestillas que cantan en las casetas de las peñas y donde las señoras mayores lo dan todo como si no les doliera nada.


Ahora un consejo para todos. Si estáis en la feria rodeados de mucha gente y suena ”Follow the leader” o la gente comienza a decir aquello de “sevillano el que no bote”,  tú sigue a la masa, es por tu seguridad, da igual si estás de camino al baño o ibas a pedir algo a la barra, aplázalo para después.

Pero no puedo irme sin hablaros del Cartojal, esa bebida que ha traicionado a muchos malagueños porque entra muy bien cuando está muy fresquito, pero tiene bastante graduación y unido a un día de mucho calor y terral, que es un viento muy caliente que solo podrás disfrutar en Málaga y al que nosotros llamamos “terrá”, puede ser muy traicionero, así que cuidado con él. Aunque en su defensa tengo que decir que es la botella que se le lleva a cualquier malagueño cuando está fuera y se ha perdido la feria para arrancarle una sonrisa.


Por último quiero deciros que hay dos variables que están íntimamente relacionadas en la feria y son la edad y el número de veces que puedes ir a la feria de día y a la de por la noche en el Real sin parar en casa, o parando solo para cambiarte. Yo que ya tengo una edad, este año solo he podido hacerlo una vez. Ahí va otro consejo para que podáis hacerlo: el truco está en no sentarse porque si después de la ducha te sientas, el cuerpo te pedirá cama.

Aunque la feria es una fiesta histórica también ha evolucionado con el tiempo porque ahora nos deja la redes sociales de los malagueños llenas de fotos que en el momento, con el calor, la gente y el alcohol parecen buenas, pero luego no lo son tanto. ¡Así que mucha precaución!



domingo, 13 de julio de 2014

La tecnología la inventó el diablo.




Al principio creíamos que existía solo para hacérnoslo todo más fácil, pero creo que hoy puedo afirmar que más bien la inventó el diablo y es un castigo. LLevo un tiempo analizando lo que ha hecho la tecnología en nuestras vidas, aunque solo la he podido analizar durante mi corta existencia y ella ya estaba aquí cuando llegué y se quedará eternamente, porque bicho malo nunca muere. Y finalmente he llegado a la conclusión de que la tecnología es una condena.


Fue introducida poco a poco en nuestras vidas para que pensáramos que era inofensiva. Lo primero que yo recuerdo es el spectrum. Me gustaba porque era muy niña pero el ruido que hacía al cargar debería haberme dado la pista de que era cosa del diablo.


Luego llegaron ordenadores más sofisticados, los llamados ordenadores de mesa. Creo que lo llamaban así porque cuando ponías uno te quedabas sin mesa. Creíamos que  la solución estaba en los portátiles, hasta que tuvimos que usar sus ratones. Ahí empecé a darme cuenta de que algo estaba ocurriendo. ¿Quién ha inventado eso? Sin duda quería reírse de nosotros.


Pero aún quedaba la revolución de internet. Primero lo tuvimos a ratitos pero luego nos hicimos dependientes y cuando nos quedamos sin conexión sufrimos. Además, decíamos que lo queríamos para estudiar pero también sabemos que era mucha tentación. Pero cuando creíamos que no podía ser peor llegó el wifi y su respectiva contraseña que es muy larga con letras y números sin sentido que no puedes ver porque lo que aparece en realidad son unos puntitos, supuestamente para que nadie pueda usar tu conexión. Pero vamos a ver, si es capaz de copiarla a la primera sin equivocarse que se conecte no me importa, pero que se pase por casa para echarme una mano que yo no puedo.




¿Por qué quiere el diablo que nos registremos en todo? Para que luego suframos con aquello de usuario y contraseña no coincide después de unos segundos de incertidumbre en los que tú empiezas a intuir que eso no irá bien. Por cierto, para seguir este blog no hay que registrarse solo seguir mi página de face.


Hablando de redes sociales y móviles, ¿por qué hay que contarlo todo? Y te sientes tan indefenso cuando te resistes a pagar en Whatssap con la esperanza de que tus amigos hagan lo mismo... pero se te queda una cara de tonto cuando ellos pagan y tú sigues fuera de los grupos sin enterarte de nada... Aunque una vez pasado el mono inicial sientes alivio, hasta que vuelves a caer en la tentación, claro está.


Y si hablamos de consolas, el diablo quería deteriorar la relación que tenías con tu madre que era quien te prohibía jugar a todas horas. Pero tu madre puede más que el diablo.


Pero cuando usamos el ordenador para trabajar y se queda pillado, la solución es Alt cont sub y finalizar tarea. ¿Finalizar tarea? ¿Eso es coña? Si yo quiero finalizar la tarea, ¡pero tiene pinta de que voy a tener que empezar de nuevo! ¿Por qué el Windows a prueba de fallos es lo menos fiable del mundo? Nos parecía bueno que no tuviéramos que hacer los trabajos a mano y aquello de copiar y pegar, hasta que perdimos la información de algún trabajo. Pensadlo un poco, es como si aquella excusa de mi perro se ha comido el trabajo fuera cierta. ¡Qué horror!


Menos mal que en el mundo hay unos seres divinos, que son aquellos expertos en la materia que siempre te ayudan, los que te copiaban los CD de música antiguamente. Eran los primeros en descargar cosas para todos, te formateaban el ordenador, etc. Todos tenemos uno relativamente cerca. En mi caso bien cerca…. es mi hermano, aunque a veces me cueste creerlo porque sí, lo habéis adivinado, me llevo muy mal con los ordenadores a pesar de tener un blog, pero como sabéis, eso es cosa del diablo.


Espero que en el infierno al menos haya wifi gratis... ¡pero sin contraseña!